jueves, 26 de abril de 2018

PROYECTO DE MEDIACIÓN Y PATIO EN EL COLE



COSAS DEL COLE: PROYECTOS DE MEDIACIÓN Y DE PATIO




Una de las cosas que querríamos hacer desde este blog es dar difusión también a las cosas que se hacen en el colegio aquellas que muchas veces pasan desapercibidas, o que hacen otras clases  distintas a donde están nuestr@s hij@sy que por eso no nos llegan. Si somos capaces de dar alguna pincelada a la totalidad de lo que se hace cotidianamente, veremos que es una comunidad en miniatura, con sus dificultades y sus proyectos, pero viva y que se mueve y hace un montón de actividades y mira al futuro.

En esta ocasión os queremos acercar el Proyecto de mediación que inició su andadura ya el año pasado y que este prosigue con fuerza e ilusión. Tanto el proyecto de mediadores como el de patio llevan un espíritu conjunto de enfrentar la resolución de conflictos –que siempre va a haber- de otra manera, enfocados al diálogo, a respetar opciones diferentes y ponernos en el lugar del otro, y en detectar dificultades e intentar establecer puentes para que nadie se quede sol@ ni arrinconad@. Es el concepto de sumar, salir ganando tod@s,la cultura de paz.




Hay un grupo de adultos mediadores,   6 entre profesores y profesoras, orientadora, integradora social y especialista en LS, y un grupo de niños y niñas de 5º y 6º tanto sordos como oyentes, incluida también la presencia de EBO, seleccionados por su propias clases y por el equipo de adultos por tener unas habilidades que pueden ser idóneas para ese papel.
Iniciaron un periodo de formación entre tod@s y unas reuniones cada 15 días en las que se sigue trabajando lúdicamente las habilidades, los conflictos resueltos y los no resueltos y aprendiendo cada vez un poquito más.


El árbol de la paz surgió como un punto de encuentro- ancestralmente ha sido así- donde hallar en el patio a los mediadores y mediadoras, para intervenir, si así lo pedían, en la resolución de esos pequeños problemas diarios. Hay todos los días un adulto, y niñ@s oyentes y sord@s,  y siempre alguien que sepa LS dispuestos a escuchar.

Allí tienen un cojín amoroso que abrazar para el consuelo, o al que dar un puñetazo y descargar la ira; tienen también unas llaves simbólicas para dar la palabra y ser capaces de respetar turnos y hacer una escucha activa –que buena falta nos haría a tod@s- y dialogar con unos “agentes de paz”  Los niños y niñas se acercan voluntariamente, y se busca una solución consensuada y, sobre todo, diálogo y ponerse en el lugar del otr@.
Un bonito detalle es que este árbol está adornado con los restos del trapillo que hace unos años tejieron algunas madres del cole, con los que han elaborado el signo de la paz.

 Cada conflicto resuelto se convertirá en una flor que adornará un árbol, y quizá en otra fase del proyecto puedan llevarse a las aulas para aprender de ellos tod@s y reflexionar.
https://www.educa2.madrid.org/web/centro.cp.elsol.madrid/mediacion 

El Proyecto de patio viene a diversificar los juegos y los intereses y también el espacio. El fútbol ,deporte rey  parece ser, es también el que acapara actividades, genera disconformidades pero, sobre todo, ocupa mucho espacio para poc@s niñ@s. La abuela de un amigo decía que ella no entendía el fútbol, “11 hombretones corriendo detrás de un balón, pues que les den un balón a cada uno y verás cómo se apañan”. El fútbol tiene que tener su espacio y  que puedan jugar chicos y chicas, pero no puede monopolizarlo y absorberlo todo. 


El patio es un sitio estupendo para dinamizar y enseñar, y recuperar otras actividades y juegos, como los de nuestra infancia, por ejemplo. Vuelve a haber gomas, combas, bolos y esos juegos que se están pintando en el suelo, y seguro que también se recobran los juegos de corro. Se da relieve a aquello que estaba en un segundo plano o que no estaba. Se da oportunidad también a las chicas, y a aquell@s que prefieren otros tipos de diversión.
 No se demoniza el fútbol, de hecho, los espacios como el campo verde y su acceso a ellos van rotando, sino que se da cabida a otras opciones. Este proyecto cuenta también con dinamizador@s de patio atent@s al desarrollo y a la participación, y a aquell@s niñ@s que puedan ser más tímidos o estén más sol@s. Todas estas propuestas son voluntarias.
 Con el tiempo tienen pensado que haya también juegos de mesa que diversifiquen aún más el espacio, los gustos y las posibilidades.

Estos proyectos se suman a una tendencia común en nuestro barrio y en la enseñanza. Aprendizaje colaborativo, educación para la paz, resolución de conflictos, son expresiones que van cambiando los espacios educativos. Mismamente en el barrio, todos los institutos están activamente buscando esos huecos para compartir y crecer juntos, no siempre buscar la competitividad como valor en sí.. Tanto las Musas como el Carlos II tienen un proyecto de mediación, y han intervenido todos en la Pasarela por la igualdad que se desarrolló hace poco.

Nos parece esperanzador que nuestros niños y niñas vayan entrando en dinámicas diferentes donde no sea la fuerza la que gane sino la colaboración, donde la diferencia sirva para enriquecer no para discriminar, donde el trabajo en equipo se extienda desde núcleos pequeños a grandes y aprovechemos y valoremos las distintas habilidades para hacer, “construir”, no por o para un individuo sino para la colectividad.


Bienvenidas iniciativas como esta.